Capítulo 2: En busca de cada Héroe.
Los chicos vivíamos separados en diferentes lugares y ciudades. Cada uno había hecho nuevos amigos y compañeros, pero no nos olvidábamos.
Un día, al levantarme, me lavé la cara y me miré al espejo. Entonces me dije: “Tengo un presentimiento”. Me vestí y salí a la calle con mis espadas enfundadas. Eché a correr hacia la academia de espadachines sin pararme a pensar en nada. Cuando llegué, le dije a mi maestro:
-Me voy a hacer un largo viaje. Volveré pronto, maestro. Voy a buscar a mis amigos de la infancia. He tenido un sueño rarísimo.
-De acuerdo-dijo el maestro-.Todos te esperaremos aquí.
Dicho esto, salí corriendo hacia el bosque mágico para buscar a Alba. Alba me gustaba y quería que fuese mi novia, pero a ella no le gustaba. Cogí la moto aérea que me regaló Iván y fui a las afueras de la ciudad. Entré en el bosque mágico y empezaron a caer bolitas luminosas de los árboles.
Nada más entrar, busqué el poblado Magaña en el mapa del bosque. Cuando llegué al poblado pregunté por Alba.
-Estará entrenando con Esther, la hija del jefe-me dijo un lugareño.
Empecé a buscar árbol tras árbol hasta que las encontré luchando en una impresionante batalla de hechizos. Me quedé mirando hasta que terminaron y después me acerqué, aplaudiendo.
-Impresionante, chicas. Me ha encantado.
Alba se sacudió el pelo y se acercó a mí, enfundando el bastón.
-Hombre, Fran. Cuánto tiempo sin vernos. No has cambiado nada-me dijo.
-Tú tampoco, aunque hemos crecido- dije. Venía por...
En ese momento algo sacudió fuertemente la tierra, así que me caí al suelo, poniendo los brazos para no darme de piños contra el suelo. Esther gritó:
-¡Corred, es un terremoto del Treant gigante, alcanza a todo el bosque mágico!
Alba salió corriendo y yo la seguí, hasta que llegamos a un refugio en el que había un cartel que ponía:
TERREMOTOS DEL TREANT GIGANTE: INSTRUCCIONES
Coger Esfera de Hechizo fuego.
En caso de falta de esferas compartir esfera con mago.
Cuando me di cuenta de coger una esfera, todo el poblado Magaña estaba allí y me tocó compartir esferas con Alba. Me dirigí a Esther:
-¿Qué es un Treant?-le pregunté.
-Es un gran árbol con rasgos humanos, o sea, una criatura peligrosísima. Se puede mover, una sola diferencia.
-¡La ostia!- respondí -Espero que no tengamos que enfrentarnos a eso, pero algo me huele mal.
-¿Y para qué son las esferas?
-Para si alguna de sus raíces sale de la tierra quemarla.
Cuando el terremoto pasó los tres volvimos al campo de batallas y nos sentamos en el suelo.
-¿Y qué era eso que querías decirme, Fran?-dijo Alba de repente.
-Ah, sí. Es que he mirado y somos los descendientes de los héroes de la leyenda del abuelo-contestó Fran.
-¿Quiénes? ¿Mónica y los chicos?
-Sí. Esos.
-Oh. Y se supone que debemos ir a buscarlos, ¿no?
-Exacto.
-Bueno, pero deberíamos hacer algo con los terremotos del Treant.
-No te preocupes, tengo una idea. Esther, ¿dónde hay una tienda por aquí?
-En el poblado. Soy la dueña. ¿Qué necesitas?
-Cuando lleguemos te lo diré.
Cuando llegamos al poblado, (tras terremotos y monstruos derrotados) Esther se adelantó y abrió la tienda. Compramos un afilador de cuchillas y esferas de fuego. Tras largos días de duro entrenamiento Fran aprendió a dominar el hechizo de fuego y así poder luchar contra el Treant. Esther les guió por la guarida del Treant. Cuando llegaron donde estaba el Treant Gigante, desenfundé mis espadas con rapidez y Alba hizo con su bastón lo mismo. Esther nos dijo:
-Atacad al tronco y las ramas; son sus puntos débiles.
Tras unos angustiosos minutos de combate, se me ocurrió otra idea.
-¡Alba! ¡Pásame una esfera de fuego y coged vosotras otra!
-¡Hecho!-dijeron ellas.
-¡Bien, ahora tiradlas encima del Treant!-grité.
Lo hicieron, y, con rápidos movimientos, trepé al tronco, cogí las esferas al vuelo y se las metí cada una en los ojos y la boca respectivamente.
-¡¡¡Corred!!!
El Treant explotó en mil pedazos y sonreí, mirando a Alba, la cual me guiñó un ojo. Cuando regresamos al poblado nos felicitaron como héroes.
-Muchas gracias-dijo Esther- habéis salvado al poblado Magaña. Os entregamos un obsequio como muestra de nuestra gratitud.
Alba y yo recibimos seis cristalitos de colores. Había uno gris, uno azul claro, uno rojo, uno blanco, uno negro y otro verde.
-¿Qué son?-dije.
-Lo descubriréis pronto…
esta interesante pero lo k no entiendo es el sueño ese raro ¿? k le ocurrio en el sueño ¿? es k no lo pones xD
ResponderEliminartutrankilo espera y tu espera se vera recompensada
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